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¿”Te gusta” o “no te gusta”?

Facebook ha lanzado un globo sonda que podría dar un giro radical a la publicidad en redes sociales. La compañía ha dejado caer la posibilidad de que el “me gusta” tenga una especie de alter ego. Una suerte de botón NO para mostrar directamente nuestro desacuerdo o nuestra contrariedad, sino empatía, compasión o solidaridad. Al menos esa es la intención de Mark Zuckerberg, expresada hace unas semanas en California. El fundador de Facebook asegura que la idea no es crear un “no me gusta” al uso ya que no quieren que la red social se convierta en un foro en el que la gente vote positiva o negativamente los post de sus contactos, algo que podría dar lugar a constantes discusiones polarizadas. “Esto no es el tipo de comunidad que queremos crear”, sentencia el ex alumno de Harvard. Esta declaración de intenciones parece estar clara, lo que no lo está tanto es cómo se va a concebir este nuevo botón para el que aún no hay fecha de lanzamiento.

 

Teniendo en cuenta que Facebook cada vez gana más fuerza como un espacio en el que la gente forma su opinión acerca de determinados temas, la cuestión que hoy nos ocupa no es baladí. Cuando la red social echó a andar, el botón “me gusta”, operativo desde febrero de 2009, se erigía como una manera de interactuar de forma rápida, de expresar directamente una opinión. Por eso, la importancia del “me gusta” se asienta en dos pilares: la inmediatez y el hecho de poder usarlo más allá de las páginas, es decir, también en los comentarios y fotos de nuestros contactos. Y no sólo eso, sino que este botón ayuda a perfilar nuestros intereses y preferencias y a ver cómo estos van cambiando con el tiempo. Precisamente ese fue el tema que abordamos en el post Dime qué te gusta y te diré quién eres. Ahora se pone en cuestión la escasa versatilidad  del “me gusta” y cobra fuerza la demanda que muchos usuarios llevan haciéndole tiempo a Facebook. Porque ¿cómo reaccionar ante una publicación con connotaciones negativas? ¿Qué contestar a una actualización de estado en la que se nos da una mala noticia? Es ahí precisamente donde Facebook está explorando.

 

En todo este maremagnum de ideas, los expertos coinciden en una cosa: no se tratará meramente de un “no me gusta”. Esto sería quizá demasiado rotundo y afectaría de forma significativa a la publicidad en redes sociales. Porque, ¿querrán las marcas que sus post patrocinados empiecen a recabar “no me gustas”? ¿Estarán dispuestas a aceptar que los internautas le den a “no me gusta” en sus anuncios? ¿Y si, ante un alto número de interacciones negativas, una empresa llega a cuestionarse su presencia en Facebook? Teniendo en cuenta que la publicidad sustenta en gran medida a la red social, la cosa pinta complicada. Una opción sería que en las publicaciones patrocinadas por empresas no apareciese ese botón. O que se pudiesen establecer gradaciones o permitir decidir al usuario que la opción del “no me gusta” esté o no disponible en sus publicaciones y, en el caso de las empresas, en los enlaces patrocinados. Sean publicaciones o anuncios, lo que Facebook parece no querer es que proliferen las expresiones directas de sentimientos negativos aunque en You Tube ya convivan el “like” y el “dislike”. Esta dinámica es la que Zuckerberg no quiere. Reniega de que los usuarios estén constantemente votando como en una especie de referéndum perpetuo. No quiere incentivar discusiones relacionadas con opiniones personales. Pero, pensándolo bien, ¿no pueden surgir también malos entendidos a raíz del “me gusta”?

 

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Parece que el nuevo botón de Facebook no va a ser un puño con el pulgar hacia abajo

 

Mientras Facebook perfila este nuevo botón cuya fecha de lanzamiento es aún desconocida, nosotros podemos seguir reflexionando acerca del tema. Pero debemos hacerlo en términos de usabilidad, diseño e interacción. La compañía de Mark Zuckerberg sigue dándole vueltas al tema de cómo conseguir que las redes sociales para empresas como la suya sean realmente efectivas para potenciar la interacción con los usuarios, con el público potencial o para fidelizar al que ya se tenga. Teniendo en cuenta que estamos ante una red que a día de hoy usan casi mil quinientos millones de personas, el tema merece su tiempo de reflexión.

 

Por último y a pesar de la imagen que acompaña a este post, muy probablemente el nuevo botón no va a ser un puño con el pulgar hacia abajo y en rojo. A día de hoy este símbolo sí que aparece en forma de sticker, aunque esta posibilidad sólo existe en las conversaciones de chat. Como ya te habrás dado cuenta, el tema no es tan sencillo como parece. No se trata de una mera dicotomía entre “me gusta” y “no me gusta”. Facebook trabaja en una nueva herramienta, un nuevo botón, que permita demostrar empatía, solidaridad, comprensión. No se trata simplemente de votar negativamente los posts de nuestros contactos. La cuestión parece ser que, si por ejemplo un amigo publica que acaba de perder su trabajo, tengamos la opción de mostrarle nuestro apoyo sin tener que poner “me gusta” o “no me gusta” necesariamente.  Porque… ¿nos gusta que haya perdido el trabajo o que se haga público el despido? El tema tiene más miga de lo que parece. Tampoco está claro qué influencia tendrá el nuevo botón en el algoritmo que decide qué contenidos aparecen en el timeline de los usuarios. Algo de lo que también deberemos estar pendientes las empresas que nos dedicamos a la gestión de redes sociales. Sobre todo porque parece que Facebook no tardará en empezar a probar el nuevo botón en algunos perfiles aunque de forma limitada.

 

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